Por mi tarea como Coordinador de Capacitación en la Cámara Argentina de la Construcción me relaciono frecuentemente con muchos docentes, la mayoría profesionales de la construcción.
En 2009 comenzó a trabajar con nosotros el Ing. Marcelo Defiori, como profesor de Cómputo y Presupuesto. Rápidamente decidimos incluir, para el programa 2010, un nuevo curso de Planificación y Control de Obras. Marcelo afirmaba conocer un método de trabajo que disminuía drásticamente los tiempos de obra, permitía entregar a tiempo los proyectos (casi una utopia en ese momento...) y generar, obviamente, mayores ingresos para las empresas.
Marcelo comenzó a hablarme de un autor, un tal Goldratt, que había desarrollado la Teoría de las Restricciones. Durante todo 2009 y 2010, Marcelo insistía en que googleara "TOC" o "Goldratt" para informarme más. Claramente, hice caso omiso de su recomendación, ocupado como estaba en otros temas.
Hasta que para mi cumpleaños de 2001, mi cuñado me regala un libro de Felipe Pigna. Como ya lo había leído hacía tiempo, decidí cambiarlo. En Yenny encontré promocionado uno de los libros de Goldratt: "¿No es obvio?" Para dar honor a tanta insistencia por parte de Marcelo y aprovechar el crédito a mi favor por el cambio del libro de Pigna, decidí adquirirlo.
Allí comenzó algo que, por el momento, no parece tener marcha atrás: el descubrimiento de un método sencillo para un verdadero proceso de mejora continua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario